Los ingenios azucareros preparan 900 mil árboles para reforestar en 2022

Tree nurseries of the Guatemalan Sugar Industry for reforestation

Los ingenios azucareros y el Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático –ICC- preparan 900 mil árboles en 63 viveros como parte del Plan de Reforestación Nacional.  En los viveros se cultivan 26 especies de árboles como cedro, caoba, conacaste, palo blanco, eucalipto, pino, ceiba, entre otros.

Los viveros están ubicados en 39 municipios de los departamentos de Escuintla, Sacatepéquez, Santa Rosa, Chimaltenango, Jutiapa, Retalhuleu, San Marcos, Quetzaltenango, Sololá y Suchitepéquez.

Desde 2011 el Azúcar de Guatemala ha implementado el Plan de Reforestación Nacional para la recuperación de bosques en la Costa Sur. En 2021, con el apoyo del ICC, se alcanzó la cifra de 6.8 millones de árboles sembrados gracias a este programa. Con la reforestación 2022 se prevé llegar a los 7.7 millones de árboles sembrados.

Importancia de los viveros

viveros para reforestacionLos viveros en los que se preparan los árboles para el Plan de Reforestación Nacional son gestionados entre municipalidades, instituciones, empresas y comunitarios. Estas alianzas interinstitucionales ayudan a promover la cultura forestal en las comunidades donde se implementan.

ICC apoya con semillas e insumos necesarios para el cultivo, así como asesoría técnica en conjunto con el Instituto Nacional de Bosques –INAB-. Los pobladores proporcionan el espacio para el vivero, la mano de obra de todas las labores diarias y la tierra.

Los ingenios azucareros reutilizan residuos como abono orgánico para conservar los suelos

Los ingenios azucareros se han apoyado en la investigación y la ciencia para ser más sustentables con el medio ambiente durante la siembra y cosecha de la caña de azúcar. Un ejemplo de ello es el desarrollo e implementación de prácticas para la conservación y uso sustentable de los suelos.

practicas de conservacion de suelosDesde 2012, los ingenios azucareros trabajan de la mano con el Centro Guatemalteco de Investigación y Capacitación de la Caña de Azúcar –Cengicaña– y el Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático -ICC- prácticas que permiten detener o evitar la erosión, conservar el suelo y mejorar su fertilidad y productividad.

Reutilización de residuos como abono orgánico

Durante la producción del Azúcar de Guatemala se generan importantes cantidades de residuos orgánicos como subproductos que tienen alto valor agronómico entre ellos: la cachaza, la ceniza y la vinaza. Los científicos de Cengicaña descubrieron que al aplicar al suelo estos subproductos mejora las propiedades físicas, químicas y biológicas del mismo.

Por ejemplo, la cachaza es un residuo de la fabricación de azúcar y aporta fósforo, calcio y nitrógeno entre otros.  Se estima que en cada zafra se producen más de 750,000 toneladas de este residuo que es aprovechado para nutrir campos.

La vinaza es un residuo líquido proveniente de la destilación del alcohol y está constituido principalmente por agua, materia orgánica y minerales que benefician el suelo. Así como la ceniza, mezclada con cachaza es de beneficio para suelos con ácidos, lo que favorece a una mayor disponibilidad de los nutrientes para las plantas y en general mejora la salud del suelo.

 Programa de abonos verdes

Crotalaria flowerAsí como utilizan los abonos orgánicos, los ingenios azucareros también utilizan abonos verdes una medida ecológica de siembra de plantas leguminosas que proveen al suelo nitrógeno para una nutrición de manera ecológica y amigable con el medio ambiente.

Cuando las leguminosas se mezclan con el suelo aportan materia orgánica que mejora la textura y estructura del suelo, además promueve el desarrollo de microorganismos que son benéficos para los cultivos.

Todas estas buenas prácticas son promovidas por Cengicaña con el objetivo de utilizar de manera integral elementos biológicos y orgánicos que sean sostenibles con el medio ambiente para el cultivo de caña de azúcar.

La caña producida en Guatemala usa en promedio 47% menos agua que la producida en el resto del mundo

Guatemalan cane irrigation system

Como parte del compromiso con el uso racional del agua los ingenios azucareros han adoptado varias medidas que les permite ser más eficientes y sostenibles con el medio ambiente, como resultado cada tonelada de caña producida en Guatemala utiliza un 47% menos agua que la caña producida a nivel mundial.

La huella hídrica de la Agroindustria Azucarera de Guatemala -AIA- es 47% menor que el promedio global, según estudio elaborado por el Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático -ICC-.

De acuerdo con este estudio, las condiciones meteorológicas del país han hecho posible que la lluvia contribuya con el 73% de la huella hídrica del cultivo durante la zafra 2019-2020, y el agua de riego usada representó apenas el 21% de la huella hídrica.

Además, los expertos de Cengicaña han desarrollado una aplicación para optimizar el uso del agua de riego en caña de azúcar llamada Cengiriegos que permite aplicar a la planta únicamente el agua que necesita en el momento oportuno.

Asimismo, en el proceso industrial, los ingenios también han invertido para optimizar el uso del vital líquido, y un ejemplo de ello es que el agua que se usa en el proceso de cogeneración de energía renovable es reutilizada una y otra vez y para ello se han implementado torres y lagunas de enfriamiento que reciben el agua usada, la enfrían y luego retorna a fábrica, en un proceso de recirculación continuo.

Los ingenios azucareros han plantado 5.9 millones de árboles

Guatemalan Sugar Industry Reforestation Program

Los ingenios azucareros, han plantado 5.9 millones de árboles de 2011 a la fecha, como parte de su plan de reforestación en áreas como riberas de ríos y la parte alta de las cuencas hidrográficas,  para mejorar la capacidad de recarga de agua del río, y transforma las áreas en corredores biológicos y contribuye a la recuperación y conservación de la flora y fauna.

El Programa de Reforestación, implementado por los ingenios a través del Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático -ICC-, tiene entre sus prioridades la recuperación y conservación de las cuencas hidrográficas de los ríos que desembocan en el Océano Pacífico. De esa manera los ingenios contribuyen a la restauración forestal de las cuencas ante el cambio climático.

El programa, además de recuperar humedales, fuentes de agua y riberas, tiene un factor de involucramiento y apoyo comunitario, ya que todos los árboles provienen de un centenar de viveros locales manejados por las comunidades.

Tan sólo en 2020 la Agroindustria Azucarera plantó más de 818,000 árboles y en cada región se siembran especies nativas que sirven como plantaciones con fines de conservación, energéticos y maderables, entre ellas, Matilisguate, Puntero, Volador, Cedro, Caoba, Palo Blanco, Madre Cacao y Plumillo.

El estudio de cobertura forestal del Instituto Nacional de Bosques (INAB, 2019) revela que entre 2010 y 2016 se incrementó la cobertura forestal en los departamentos de Escuintla, Suchitepéquez y Retalhuleu en 37 mil 857 hectáreas,  equivalente a más de 25,800 campos de fútbol.

La Agroindustria Azucarera de Guatemala aumentó en 8.6% la generación de energía renovable

Renewable energy from sugarcane bagasse

Durante la Zafra 2019/20 los ingenios azucareros de Guatemala generaron 1,991 gigavatios (GWh) de energía renovable; un 8.6% más a lo generado durante la Zafra 2018-19, cuando se generaron 1834 GWh.

La Agroindustria Azucarera de Guatemala utiliza uno de los residuos de la producción de azúcar, el bagazo o biomasa de la caña de azúcar triturada, para la producción de energía renovable durante la época de Zafra, con lo que contribuye a la diversificación de la matriz energética y a la estabilidad de la tarifa eléctrica en el país centroamericano.

La época de cosecha y producción de azúcar en Guatemala, conocida como Zafra, va de noviembre a mayo del año siguiente y cada año se reutilizan más de 7.5 millones de toneladas de bagazo de caña, resultantes del proceso de elaboración de azúcar, para la generación de energía renovable. Esto convierte a los ingenios azucareros de Guatemala en autosuficientes en el ámbito energético ya que general su propia energía y el excedente lo venden al Sistema Nacional Interconectado (SNI).

Esta generación de energía renovable evita que cada año lleguen al ambiente 4 millones de toneladas de CO2, según investigación del Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático de Guatemala -ICC-, institución técnica encargada de asesorar al sector azucarero en materia ambiental.